Orthodox

"Axis"

Alone Records CD / LP (2015)

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Tras casi cuatro años desde su anterior disco, nos llegó a finales de 2015 el nuevo trabajo de la banda sevillana Orthodox. En este periodo de tiempo se han producido profundos cambios en la  formación, Ricardo Jimenez dejó su puesto como guitarrista (ahora forma parte de PYLAR) y el grupo se quedó como dueto, aunque contando con colaboraciones de otros músicos tanto en el disco como en los directos. Se mantienen, por tanto, Marco Serrato a la voz/bajo/contrabajo y Borja Díaz a la batería/percusiones.

 

La marcha de su guitarrista, miembro muy importante a la hora de conformar la personalidad del grupo a lo largo de más una década, no ha sido precisamente una nadería. Un cambio de este tipo suele suponer, por fuerza, una reorganización que va más allá de lo instrumental, a veces para bien, a veces para mal. Sin embargo, lejos de haber provocado una quiebra en la creatividad de Orthodox, parece que ha ocurrido lo contrario. Quizás por estar más concentrados, partiendo de una elementalidad obligatoria, Marco y Borja han afrontado el desafío depurando su sonido al máximo, logrando en el proceso elucubrar un disco realmente notable.

 

La evolución desde Baal, su anterior trabajo, ha sido relativa. Hay en Axis como una reminiscencia de algunos de los elementos que ya podíamos encontrar en aquel disco, aunque ahora transmutados y refinados hasta el hueso. A la vez, hay una cierta recuperación del espíritu progresivo de Amanecer en Puerta Oscura. Se nota la maduración que tanto Marco como Borja han conseguido a través de sus numerosos proyectos paralelos, tales como Hidden Forces Trio, Blooming Låtigo, etc. En todo caso, Axis supone un paso en firme en el recorrido de la banda, perfilando las bases para una evolución que se adivina fascinante. Orthodox retuercen la esencia del heavy metal, la estiran, la desfiguran, la machacan en el yunque del eclecticismo. El resultado es un disco esquivo en su clasificación y a la vez meridiano en su espíritu heavymetalero. Lo que podría parecer una paradoja, Orthodox lo convierte en el motor de una creatividad exultante, colocándose siempre en el centro de una fructífera tensión estilística. Quizás por eso, este disco merece varias escuchas para comenzar a ser degustado de verdad. Su crudeza puede tirar para atrás a quien busque un sonido sobreproducido, pero creo que ese es precisamente uno de sus encantos, la inmediatez de lo primario y lo artesanal. Nuevamente lo paradójico, su crudeza puede resultar engañosa: Axis es un disco muy ambicioso en su contenido, repleto de ideas y recobecos sonoros.

 

No es difícil encontrar ecos de los King Crimson de mediados de los 70 en el tema instrumental que abre el disco, "Suyo es el rostro de la muerte...". La linea de bajo podría haber salido de los dedos de John Wetton, un músico que nunca tendrá el suficiente reconocimiento. De una gran epicidad, este tema nos sitúa en el adecuado estado mental para lo que viene después. La colaboración de Gustavo Dominguez y Moisés Alcántara a los vientos aporta el contrapunto atmósférico a la contundencia de la sección rítmica. El segundo tema, "Crown for a mole" es mucho más potente. La voz de Marco ha ido cambiando con el tiempo, los efectos que usara al comienzo del grupo han ido dejando paso a un sonido más natural, con lo cual se hace más patente su esfuerzo por aportar dramatismo a la música. Así ocurre en este corte. El resultado es una canción rabiosa, magnífica en la interacción de batería, bajo y voz. Seguimos con "Medea", quizás el tema que más me gusta del disco. Es uno de esos temas lentos que Orthodox sabe hacer, pero lejos ya del sonido de Gran Poder. Más dinámico y con más matices, sin la enorme oscuridad de aquel primer disco, pero con la oportunidad de llegar a otros registros. La aportación de  guitarra de Carlos Perez (Monstermind) es excelente. Con "Portum Sirenes"  volvemos  la crudeza del dueto, presidido por un persistente riff de bajo. Borja toca la batería a su manera tan peculiar, siempre por su propio lado y reencontrando el camino en la última décima de segundo. Sin duda, su estilo es uno de los ingredientes que aleja a Orthodox del metal estandar. LLegamos a la parte más experimental del disco. "Axis / Equinox"  tema dividido en dos, con una primera parte que es algo así como un collage instrumental con toques de piano, bajo y batería, y después una pequeña marcha cantada. Le sigue "IO, Sabacio, IO, IO!", un interludio que cambia drásticamente respecto al tono general del disco. Se trata de algo así como un canto ritual en saludo a Sabacio un dios de la antigüedad que hunde sus raíces en la cultura frigia. Colabora en este experimento Xavier Castroviejo y Gonzalo Santana (miembros de Blooming Låtigo y PYLAR). Por cierto, también destacar la labor de éste último en el magnífico diseño de la cubierta. Tras estos dos temas llega "Canícula", vuelta a la fuerza desatada, un corte realmente cañero y lleno de cambios de ritmo. Colabora aquí Aquileas Pó (Skullfuck) con su endiablado saxo tenor aportando caos a la rabia. Cierra el disco "... y a ella le será revelado", continuación del tema introductorio que retoma la lina principal de aquel y lo deconstruye hasta quedar disuelto en materia oscura.

 

Solo me queda recomendar este disco y alegrarnos de que en este país sobrevivan proyectos como Orthodox. Siempre abiertos a la experimentación y la aventura, pero sin dejar de tener el heavy metal de toda la vida como referencia principal, Orthodox ha logrado un equilibrio que los convierte en firmes renovadores del género. No sabemos cuales serán sus próximos movimientos, y más teniendo en cuenta que se trata de músicos permanentemente en movimiento con proyectos de todo tipo. Solo esperemos que no dejen de visitar de vez en cuando la profunda cueva mental de donde extraen los discos de Orthodox, estamos expectantes del camino que tomarán.

 

 Reseña de Antonio Ramírez

 

Más información sobre Orthodox en su bandcamp.

 

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