Baby Woodrose
“Freedom”
Bad Afro Records (2016)
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Bien es sabido que los países nórdicos de Europa son un caldo de cultivo muy fértil para cualquier tipo de estilo musical. En lo que respecta a la psicodelia, el garage o el rock de inspiración setentera, nunca faltan nuevos grupos cada temporada, hasta el punto de que es difícil seguir la actualidad y no perderse cosas interesantes entre tantas novedades de calidad tan variable. Así que de vez en cuando viene bien un punto de referencia sólido entre tantas bandas nuevas y probablemente efímeras, como ocurre ahora que Bad Afro se dispone a sacar al mercado la nueva referencia de Baby Woodrose, banda veterana del panorama psicodélico en Dinamarca.
El principal artífice de Baby Woodrose (expresión proveniente de la jerga drogata en referencia a la semilla de Argyreia nervosa, usada por su efectos alucinógenos) es, por supuesto, Lorenzo Woodrose, guitarra solista y voz, miembro fundador que ha mantenido la llama desde hace 15 años, además de haber pasado por otras numerosas bandas y proyectos paralelos, como pueden ser On Trial, Spids Nøgenhat, Dragontears, etc.
Antes de seguir con la reseña debo admitir que los últimos discos de Baby Woodrose me dejaron algo frío. No es que fueran malos, pero quizás percibiera en ellos algo así como una cierta falta de consistencia, como si la propuesta inicial, pese a ser muy válida, se dispersara demasiado y perdiera fuerza una vez se tomara el disco en su conjunto. No obstante, una vez oído lo nuevo de Baby Woodrose puedo decir que he recuperado de un golpe todo mi entusiasmo por esta banda. Recobrando gran parte de esa energía dispersada que comentaba unas líneas más arriba, esta banda danesa ha elucubrado un disco potente y sin altibajos, sabiendo extraer frescura de sonidos mil veces revisitados pero que de alguna manera todavía siguen siendo fuente inagotable de buenas canciones. Porque los Baby Woodrose no se inventan nada, eso está claro, pero lo que ofrecen será totalmente del agrado para los aficionados a los sonidos lisérgicos y vibrantes aplicados a temas efectivos y muy directos. En suma, es éste un disco altamente guitarrero y lleno de fuerza, con melodías pegadizas y sobretodo cargado de una atmósfera irresistible para los adictos al género. Quizás tiene que ver con ello el hecho de que la banda haya grabado el disco prácticamente en directo, sin corta-pegas y con un mínimo de overdubs. En esta ocasión Lorenzo Woodrose se ha acompañado de Hans Beck a la bateria, Mads Saaby a la guitarra, Kåre Joensen al bajo y Anders Skjødt con el teclado.
Abre el disco “Reality”, un tema apoyado en un riff fuerte y persistente, con un solo de guitarras a dúo impresionante. “21st Slave Century” es algo más calmado y melódico, haciendo justicia a la fama de Baby Woodrose de continuar con el legado de Roky Erickson y sus 13th Floor Elevators. “Open Doors” es un tema muy garagero apoyado por teclados y una base rítmica buenísima, con un estribillo muy efectivo que hace imposible estarse quieto escuchándolo. Con “Mind Control Machine” vuelven a subir en intensidad gracias a sus guitarras estratosféricas. “Peace” es un pequeño corte acústico muy bueno, donde Lorenzo demuestra sus dotes como cantante logrando crear una atmósfera mágica. “Freedom” es otra pieza potente y con verdadera garra, destacando la excelente labor de Hans Beck y Kåre Joensen dando consistencia a la base rítmica y dejando el camino libre para las espectaculares guitarras que nos regalan Lorenzo y Maads. Tras este pildorazo se mantiene el nivel de potencia con “Red the Signpost”, un intenso tema de heavy psych en toda regla. Con “Mantra” pisan un poco el freno, siendo una canción algo más tranquila y melancólica, aunque sin dejar de lado las omnipresentes guitarrazas. “Termination” es, como indica el nombre, el ultimo corte del disco, todo un viaje especial que comienza de forma tranquila pero que va cobrando fuerza poco a poco tomando como base la línea de bajo inicial hasta llegar al paroxismo psicodélico. Opino que este tema es de lo mejor que ha grabado esta banda y desde luego un final de disco que se te quedará grabado en las neuronas por mucho tiempo. En definitiva, disco altamente recomendable sin ningún tipo de reservas y que,en opinión del que escribe, supone la demostración triunfal de que Baby Woodrose tiene aun mucho carrete por delante.
Más información en la web del grupo.
Reseña de Antonio Ramírez
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